Dientes de leche

Ya habían pasado poco menos de seis años alli, justo en ese lugar, y no daban señales de querer moverse de la encía de mi hija Dulce. Pero hace un par de meses sucedió. Dos dientes flojos. Si, recuerdo que cuando yo era niña, fue toda una gran experiencia para mi (aunque mi mama dice que lloró cuando se me cayó mi primer diente) el sentir los dientes moviendose al contacto con mi lengua era fantastico. No podia dejarlos quietos ni un segundo. Era al mismo tiempo la incertidumbre de que se sentiría cunado se callera ese diente flojo. No pude resistir mucho tiempo. Lo movia día y noche hasta que al fin, se cayó. El sabor de la sangre fue lo mas desagradable, y ademas se sentia raro el agujerito, pero estaba bien, no había sido tan malo. Ademas, esa sensación de arrancarlo, fue tan intensa, que valía la pena cualquier cosa que pasara despues. Ah y olvidaba que para cerrar con broche de oro, todos en mi familia me dieron el sabio consejo de meterlo bajo mi almohada y al dia siguiente tendr...